EDITORIAL
(Versión digital)
Abril abre los ojos, valga este aforismo fugaz para comentar que
en este mes, cuando todo se renueva y se reanima, la Revista de la Universidad de México cumple cincuenta números de existencia
en su nueva época. Se dice fácil, pero a lo largo de esta etapa nuestra revista ha recorrido las zonas más actuales del pensamiento,
la literatura, la reflexión humanística y científica. Borges afirmaba que se requerían cincuenta años para la valoración
de un libro. No es difícil pensar que cincuenta números, para una revista, es un número clave para afirmar su vigencia. Vivimos
una época de grandes cambios y de una revaloración de una modernidad que ya lleva un siglo de existencia. Hace cien años se
gestaban las obras de Freud, Kafka, Proust, Einstein. Hace cincuenta años ya circulaban algunas de las obras que dieron forma a
la literatura mexicana actual con novelas como Pedro Páramo y La región más transparente, así como Piedra de sol. El campus
de Ciudad Universitaria, hoy patrimonio cultural del la humanidad, ya estaba en funcionamiento.
Nuestro número de abril abre con una reflexión del gran crítico peruano Julio Ortega acerca de Los raros, uno de los libros
más perdurables e influyentes de Rubén Darío. En él el gran poeta nicaragüense sienta las bases del modernismo, sus influencias
y autores clave. Rosa Beltrán, a su vez, se aproxima a la labor de Sergio Pitol como traductor de autores torales de la modernidad.
Nuestra galería visual se enriquece con la presencia de Roberto Rébora cuyas imágenes deconstruyen la figura en un contexto
abstracto.
Anamari Gomís sondea las obsesiones cinematográficas de Sergio Fernández a través de divas mitológicas
como Bette Davis, Katherine Hepburn o Vivien Leigh.
Ignacio Solares
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