NUEVA ÉPOCA | NÚMERO 51 | MAYO 2008 | ISSN 0185-1330 |
ARTÍCULOS
EL POETA COMO REVISOR
Adolfo Castañón
VOCES IBEROAMERICANAS
Rolando Cordera
FEMINISMO EMBLEMÁTICO
Guadalupe Loaeza
OCTAVIO PAZ EN VALENCIA
Jorge Volpi
LA PASIÓN POR LA CORRECCIÓN
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Octavio Paz en Valencia

J o r g e    V o l p i  

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La presencia de Octavio Paz en el Congreso de escritores antifascistas durante la Guerra Civil Española acercó al poeta mexicano a los de la Generación del 27. Jorge Volpi reconstruye las complicidades entre la obra de Paz y la literatura hispánica.

A lo largo de toda su vida, la relación de Octavio Paz con España fue intensa y fecunda. Su madre —a la que afectuosamente llamaba Pepita— era española, por lo cual su contacto con la península ibérica se inició prácticamente desde su nacimiento. Sin embargo, no es sino hasta 1936 cuando el poeta de veintidós años —nació el 31 de marzo de 1914— demuestra públicamente su interés y su afecto hacia esta nación. A sólo dos meses de iniciada la insurrección franquista, Paz escribe un poema, titulado justamente “¡No pasarán!”, como una muestra de su apoyo a la República:

No pasarán.
Amigos, camaradas,
Que no roce la muerte otros labios,
Que otros árboles dulces no se sequen,
Que otros tiernos latidos no se apaguen,
Que no pasen, hermanos.


En Itinerario, Paz añade:

Seguimos, como si fuese nuestra, la lucha de la República, la visita de Alberti a México en 1934, enardeció todavía más nuestros ánimos. Para nosotros la guerra de España fue la conjunción de una España abierta al exterior con el universalismo, encarnado en el movimiento comunista. Por primera vez la tradición hispánica no era un obstáculo, sino un camino a la modernidad.

Publicado como plaquette, el poema le granjea la admiración de sus camaradas y el beneplácito del régimen cardenista. Por si fuera poco, Paz decide que las ganancias obtenidas por la edición sean donadas al Frente Popular Español “en prenda de simpatía y adhesión para el pueblo de España en la lucha desigual y heroica que sostiene”. Este gesto convierte a Paz en la figura visible de la nueva generación de poetas mexicanos comprometida, como él, con la causa republicana. Tanto es su éxito que llega a ser publicado en cuatro ocasiones: además de la plaquette, editada por Simbad, se reproduce en El Nacional (4 de octubre), Repertorio americano (31 de octubre) y la edición española de Bajo tu clara sombra y otros poemas sobre España (1937).

“¡No pasarán!” demuestra su capacidad para escribir poesía comprometida en contra de quienes, en el Partido Comunista (PC) y la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios (LEAR), lo acusan de purista. Fundada en 1933, la LEAR es una especie de sindicato de trabajadores de la cultura, dependiente del PC, encargado de auspiciar actividades literarias. La relación de Paz con esta agrupación es conflictiva. Si bien nunca pertenece a ella —no existe ninguna prueba de su filiación a pesar de que algunos artículos periodísticos, promovidos por la propia LEAR, lo muestran como uno de sus miembros—, tampoco puede mantenerse al margen de su influencia. En Itinerario ha escrito: “Si su actitud me parecía deplorable, la retórica de sus poetas y escritores me repugnaba. Desde el principio me negué a aceptar la jurisdicción del Partido Comunista y sus jerarcas en materia de arte y literatura”.

Octavio Paz 01
Octavio Paz 02

Harto del dogmatismo de sus compañeros de ruta, Paz decide abandonar la Ciudad de México para tratar de llevar sus ideas a la práctica. Para lograrlo, se alista a trabajar en una de las escuelas rurales fundadas por Cárdenas en la zona henequenera de Yucatán. Ahí funda un Comité pro-Democracia Española y escribe incansablemente. A principios de año sale a la luz su libro Raíz del hombre, el primero que le gana la atención de la crítica. Cierto día, en el momento en que pasea por el Juego de Pelota, “en cuya perfecta simetría el universo parece reposar entre dos muros paralelos”, un mensajero lo detiene para entregarle un telegrama urgente. En él, una amiga suya, Elena Garro, le explica que debe tomar el primer avión disponible hacia la Ciudad de México, ya que ha sido invitado al Segundo Congreso Internacional de Escritores Antifascistas que habrá de celebrarse en Valencia. Paz confiesa:

El mundo dio un vuelco. Sentí que, sin dejar de estar en el tiempo petrificado de los mayas, estaba también en el centro de la actualidad más viva e incandescente. Instante vertiginoso: estaba plantado en el punto de intersección de los tiempos y dos espacios. Visión relampagueante: vi mi destino suspendido en el aire de esa manera transparente como la pelota mágica que, hacía quinientos años, saltaba en ese mismo recinto, fruto de vida y de muerte en el juego ritual de los antiguos mexicanos.

 



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