NUEVA ÉPOCA | NÚMERO 57 | noviembre 2008 | ISSN EN TRÁMITE con número de folio 493 |REVISTA MENSUAL
ARTÍCULOS
EL ARCHIPIÉLAGO DE LOS CHAGOS
J. M. G. Le Clézio



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Fecha de última actualización Noviembre de 2008
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La mentira de la cultura como prioridad
S a r a   S e f c h o v i c h    

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En el país existen 1,058 museos y 1,592 centros culturales y casas de cultura,7 173 sitios arqueológicos8 y 79 monumentos históricos9 y estos aumentan constantemente, sobre todo en algunas áreas (por ejemplo los monumentos históricos pasaron en unos cuantos años a ser 118),10 porque otras se han dejado completamente abandonadas (Néstor Ga rcía Canclini afirma que “hace muchos años que el Estado no crea nuevos museos, ni compra obras de arte”).11

Y sin embargo, según la Encuesta Nacional de Prácticas y Consumos Culturales levantada por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, apenas 60 por ciento de la gente afirma haber visitado algún museo, y en las casas de cultura y salas de lectura, la asistencia anda alrededor del 9 por ciento. Por lo que se refiere a los espacios arqueológicos, “el promedio de visitantes anuales se situó en alrededor de 40 millones”.12 Ernesto Piedras ha calculado un promedio de cinco visitantes al día para cada uno de los lugares referidos.13

De la asistencia a galerías, no se cuenta con datos ni de cuántas hay ni de cuánto venden, pero un caso que puede servir como indicador es el del Jardín de Arte de Sullivan que, después del gran auge en la década de los setenta, decayó por completo.14

44 por ciento de los ciudadanos acuden a las salas de cine al menos una vez al mes. México es el quinto mercado mundial por número de espectadores y el cuarto por la transferencia de regalías al extranjero por concepto de consumos de materiales audiovisuales. El problema es que “las distribuidoras transnacionales controlan el 80 por ciento del mercado mexicano, con lo que obtienen las mejores fechas (y salas) para los productos estadounidenses y dejan las peores para las cintas mexicanas, razón por la cual éstas no alcanzan a recuperar su inversión (en los últimos años, el 90 por ciento de los productores no la han recuperado y eso que el Estado ha aportado el 49 por ciento de la inversión), a lo que se agrega que los distribuidores y exhibidores se llevan más de la mitad de las ganancias.15

La televisión es el medio “de más penetración” en los hogares mexicanos según afirman Nivon y Villalobos (en la ciudad de Guadalajara, más de 99 por ciento de los hogares tienen al menos un aparato,16 y según la citada Encuesta Nacional de Prácticas y Consumos Culturales del Conaculta “más del 95 por ciento de los entrevistados acostumbra ver televisión y casi la mitad la ve entre dos y cuatro horas al día”),17 pero está en manos de muy pocas empresas, y una de ellas, la líder en el mercado, “captura el 74 por ciento de la audiencia”18 y “dispone de un presupuesto de 210 millones de dólares anuales de los cuales 82 millones se destinan a su principal producto: telenovelas”.19

 

 

 

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