" Gilberto Aceves Navarro. El devenir del yo, Pilar Jiménez Trejo. REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE MÉXICO,UNAM
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   NUEVA ÉPOCA | NÚMERO 92 | OCTUBRE 2011 | ISSN EN TRÁMITE con número de folio 493 | REVISTA MENSUAL
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MIDNIGHT IN PARIS
Mauricio Molina



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Gilberto Aceves Navarro
El devenir del yo
Pilar Jiménez Trejo

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¿Cómo quiere celebrar sus ochenta años?

Como estuve a treinta minutos de morirme, no los voy a celebrar porque no cumpliré ochenta, sino que iniciaré la segunda vuelta.


¿Por eso sigue trabajando tanto como cuando ingresó a La Esmeralda en 1950?

La razón de todo esto es que pintar me gusta. Estoy enamorado de las formas, de los colores, y de lo que sucede cuando uno pone unas rayitas y aparece una imagen sorprendente, nueva, emocionante, capaz de comunicar sentimientos, en fin, no sólo sentimientos, sino provocar la comprensión de forma, ¡la provoca!, no quiero decir que la consiga.


Mirar, contemplar, parece que ha sido una de sus mayores obsesiones.

Sí, mi pasión principal sigue siendo la de ver; la de prolongar sobre un solo punto mi visión hasta que llegue un momento en que se transforme, ¿y en qué se convierte? En contemplación pura, y esa contemplación se trasforma en una serie de opiniones y conocimientos que solamente me pertenecen a mí y que provienen de un mundo en el que soy, y en el que únicamente lo disfruto yo. No tiene nada de especial ni valioso ese mundo; es mío y nada más; ésa es y ha sido la única y gran condición. Ahora lo maravilloso del asunto es que la gente también pudiera disfrutarlo.

 

HISTORIA DEL ZOOLÓGICO

Muchos de sus alumnos deben disfrutar eso. Ya son más de cuatro generaciones las que ha formado, y sigue formando en su taller, famoso por la relación estrecha que mantiene con sus discípulos y por el rigor que les impone a la hora de trabajar.

Estoy comprometido con mi gente. Y no lo digo como un político sino como un sujeto que pertenece a ellos. Sin proponérmelo la docencia se fue convirtiendo en algo muy importante para mí, y el mayor consejo que les puedo dar es que al pintar se pierdan en su interior, se abstraigan del mundo.


Y usted que ha contemplado el paso del tiempo en varias generaciones de creadores, y que ha sido un crítico del sistema político y un rebelde, ¿qué piensa del México actual?

Nos pasamos los siglos de la Conquista intentando ser españoles y no lo conseguimos. Todo el siglo XIX intentamos ser, no liberales ni conservadores, sino franceses para ver si nos podíamos defender de los gringos que se nos venían encima y nos despojaban de un territorio y de posibilidades de vida impresionantes, y tampoco lo logramos. Y ahora desde el siglo XX que somos gringos, ésos del norte no nos quieren, nos rechazan. ¡Qué horror!

Tenemos que empezar por reconocer lo que somos, apoyar a nuestra juventud, para que no se pierda más. Los que realmente nos pueden rescatar son ellos que ya manejan una tecnología que no pueden gobernar las fuerzas públicas, políticas o religiosas. El comercio es el único que puede todavía con ellos, porque los puede matar de hambre y de sonsera. El fenómeno de globalización que no es otra cosa que una cuestión de comercio que ha contribuido a que este país deje de ser una nación y se convierta en una colonia de la comunicación mundial.

Llamémosle a lo que nos está pasando: ¡hurto! Nos han despojado rotundamente de lo nuestro, casi todas las compañías publicitarias son norteamericanas, nos dan la idea de un mundo que no existe aquí, no somos güeros, ni de ojos azules, ni estamos bien vestidos, ni comemos bien. ¿Qué va a pasar con la educación de los niños?

¿Qué pasa con nuestro petróleo? ¿Es nuestro? En el fondo la Conquista no ha terminado. Tal vez necesitamos otro Cortés.


¿Está a favor de la legalización de las drogas? Ha contado que algunas veces cuando acaba de pintar le cuesta trabajo bajar del estado al que llegó y para eso le sirve un cigarro de marihuana.

Yo no puedo negar que la cosa de las drogas es un fenómeno humano. Desde la famosa ruta de los griegos, que iban al oráculo de Delfos, se zampaban una cantidad de hongos bestial; los egipcios también. Las drogas no son un problema, es una parte de la condición humana, es una manera de ver el mundo, de acercarse a la realidad de otra forma. La cuestión más bien es: ¿qué hacemos con esta educación infame que tenemos, con esa señora metida allí?


Todo apunta a que el presidente Calderón no va a resolver esa situación…

Lo malo es que se va sin dejar lo que se lleva, o lo que no se debe llevar. Lo lamentable es que en política todos son lo mismo.


¿Y si vuelve el PRI, es porque no tenemos memoria?

El hombre es el único animal que se tropieza dos veces con la misma piedra, pero como los mexicanos nos tropezamos como cinco o seis veces más con la misma piedra, quién sabe qué tipo de animal seremos.


Usted ha hecho esculturas que han sido una manifestación de protesta, por ejemplo para los niños en Medio Oriente, o la guerra de Vietnam, es un artista con conciencia social. ¿Trabajará algo sobre el tema de los muertos que ha dejado la guerra contra el narco?

Necesito empezar a sentir. Primero siento, luego pienso. Me aterra, pero ahora me aterra más lo otro: la matazón de gente es producto de la desigualdad, de la mala educación, de la pésima comida.

Me mandaron una carta de la Presidencia de la República que creo que le mandaron a mucha gente, porque varios me han dicho que también la recibieron. Allí me dicen: Estimado Gilberto, y yo me preguntó: ¿estimado Gilberto? Está firmada por el señor presidente de la República don Felipe Calderón Hinojosa, a quien no conozco de cerca, ni de lejos, pero he visto su actuación. No sé qué dice, pero sí leí cómo se dirigen a mí en la carta: Estimado maestro Gilberto Aceves Navarro, maestro, y a continuación coma, y a continuación paréntesis, y mi nombre dentro. Cierta redacción de una extrañeza, de una sintaxis como un código. Y me dirigen unas palabras que dicen que estiman mucho mi actuación y mi trabajo para el gobierno de México. ¿Para el gobierno de México? ¿Yo trabajo para el gobierno de México? No. Yo trabajo para la Universidad, trabajo como artista, soy becario del Sistema Nacional de Creadores, escribo algunas cosas, hago algunas esculturas, pero no hago trabajo para el gobierno. No trabajo para esos señores que están gobernando el país, ni para los que están haciendo las leyes, ni para los policías y mucho menos para el ejército. Trabajaría con mucho gusto para hacer cosas con los jóvenes, para que sean conscientes de que la gran esperanza de salvación de lo que alguna vez fue un país, son ellos. Pero la realidad es que yo trabajo primero para mí, y eso lo enaltezco mucho más ahora que estaba muriéndome.

Gilberto Aceves Navarro, 2011

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