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NUEVA ÉPOCA NÚM. 125 JULIO 2014 ISSN EN TRÁMITE CON NÚM. DE FOLIO 493 REVISTA MENSUAL
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El penacho del México antiguo


María Olvido Moreno Guzmán
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NUEVA ÉPOCA | NÚM 125| Julio 2014| ISSN EN TRÁMITE CON NÚM. DE FOLIO 493

Moreno Guzmán, María Olvido , "El penacho del México antiguo" [En línea]. Revista de la Universidad de México. Nueva época. Julio 2014, No. 125 < http://www.revistadelauniversidad.unam.mx/articulo.php?publicacion=779&art=16245&sec=Reportaje%20Gr%C3%A1fico > [Consulta: Fecha en la que se consultó el artículo].

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En los últimos cinco años me he topado irremediablemente con muchas preguntas sobre un quetzalapanecáyotl del siglo XVI, objeto conocido internacionalmente como “el penacho de Moctezuma”. Esta situación se deriva de mi participación como conservadora-restauradora en un proyecto académico que inició formalmente el primero de febrero de 2010 en el Museo de Etnología de Viena. Dentro del marco de un convenio de colaboración suscrito entre el Instituto Nacional de Antropología e Historia de México y el Museo de Historia del Arte de Viena, el objetivo fue claro: emprender un proyecto interdisciplinario con el propósito de conocer a profundidad el preciado objeto. Durante todo el proceso tuve la oportunidad de enfrentar semejante reto con mi colega alemana Melanie Ruth Korn, con quien continúo trabajando de la mano en temas afines y compartiendo la responsabilidad de nuestras acciones.

La investigación debía incluir, entre otros temas: identificación de los materiales constitutivos y técnicas de manufactura del siglo XVI; detección y registro de las intervenciones; diagnóstico del estado de conservación; consenso de un marco ético para el diseño del concepto y protocolo de conservación; aplicación de los procesos de conservación-restauración; el montaje en un nuevo contexto museográfico; y finalmente el diseño de un modelo de riesgos en un escenario de posibles traslados.

Paradójicamente, el penacho no había sido abordado con los adelantos de la ciencia que se aplican al estudio de bienes culturales. Gracias al apoyo de instituciones europeas y mexicanas, participaron en el proyecto antropólogos, arqueólogos, biólogos, físicos, ingenieros, ornitólogos y químicos. Destaca el trabajo de los doctores Lourdes Navarijo, Abisaí García Mendoza y Teresa Terrazas del Instituto de Biología; y de Marcelo López y Alejandro Ramírez de la Facultad de Ingeniería, todos investigadores de la UNAM. Los resultados que alcanzamos fueron reveladores, de tal manera que hoy nos permiten afirmar que la plumaria mesoamericana alcanzó grados de perfección, complejidad y belleza asombrosos.

Resulta difícil relatar en cinco páginas la biografía de un objeto con igual número de siglos de existencia dentro de sus contextos europeo y americano. Con el propósito de brindar mayor información, en la tabla presentamos una breve cronología que da cuenta de los acontecimientos más importantes que marcaron la materialidad del penacho.

Retomando las dos primeras líneas de este texto, considero que la Revista de la Universidad de México es un foro adecuado para dar respuesta a las cinco preguntas que con mayor frecuencia me exponen los interesados en el tema: ¿quién hizo el penacho?; ¿cómo fue elaborado?; ¿tenía un casco de oro y piedras preciosas?; ¿por qué no puede venir a México?; ¿era la corona de Moctezuma?

 

¿QUIÉN HIZO EL PENACHO?

Para que los amantecas, artistas de la pluma, pudieran confeccionar el penacho, varios artesanos con antelación prepararon una serie de materiales: gran variedad de hilos y cordeles (de fibras de agave y algodón); dos tipos de papeles (uno más delgado que otro); textiles (con dos patrones de tejido diferentes); varillas y palos; adhesivos (obtenidos a partir de una orquídea); tres redes anudadas en mallas diferentes; y varias tiras de cuero (con texturas y formas específicas).

Por otro lado, el trabajo de los orfebres fue muy importante. Elaboraron más de 1500 pequeñas piezas de metal con una proporción de 85 por ciento de oro, 10 por ciento de plata y 3 por ciento de cobre. Con técnicas de aplanado, corte, cincelado, repujado y perforado, lograron tres formas: medias lunas, discos y escamas con las que formaron unas pequeñas torres.

En el taller de los amantecas, aplicando técnicas de anudado y mosaico, se acondicionaron miles de plumas procedentes de cinco especies de aves: verdes de quetzal (Pharomachrus mocinno), cafés del pájaro vaquero (Piaya cayana mexicana), rojas del espátula (Platalea ajaja), azules de charlador turquesa (Cotinga amabilis), y unas color café claro de una especie no identificada plenamente.

En la elaboración del penacho intervinieron hábiles artesanos que conocían las propiedades de los materiales. De hecho, durante la restauración, llegamos a identificar el trabajo de manos diestras y zurdas.

 

¿CÓMO FUE ELABORADO?

En su taller, un grupo reducido de amantecas armaron y ensamblaron los materiales en capas, combinando magistralmente plumas y laminillas de oro: en el eje horizontal del centro hacia los extremos, y en el vertical de arriba hacia abajo. Tomaron las debidas precauciones para cubrir todo rastro de las técnicas, tanto por la cara frontal como por detrás. Posiblemente un maestro amanteca, con gran experiencia, supervisó y dirigió la confección general del objeto.

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Estructura conformada por varillas, palos, redes y piel, esquema de Melanie Korn y María Olvido, 2011

Durante la investigación descubrimos que se tenía un plan previo de construcción, señalado por medio de diminutos puntos rojos sobre la estructura. Estas cotas marcaban con precisión milimétrica las distancias para el emplazamiento de los materiales, especialmente de las plumas.

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Emplazamiento de plumas por la cara posterior del penacho, esquema de Melanie Korn y María Olvido, 2011

¿TENÍA UN CASCO DE ORO Y PIEDRAS PRECIOSAS?

El penacho nunca ha tenido un casco de oro y mucho menos piedras preciosas. En las descripciones de los primeros inventarios se menciona un pico “todo de oro” en su cara frontal, el cual desapareció hacia 1730; posiblemente fue fundido. Se desconoce su tamaño, forma, peso y sistema de sujeción al penacho.


   
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María Olvido Moreno Guzmán

Nació en México en 1960. Actualmente coordina el proyecto “La pintura mural prehispánica en México”, bajo la dirección de la Dra. María Teresa Uriarte. Es egresada de la Escuela Nacional de Conservación,...


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