UNAM
NUEVA ÉPOCA NÚM. 125 JULIO 2014 ISSN EN TRÁMITE CON NÚM. DE FOLIO 493 REVISTA MENSUAL
Inicio   >>> Columnistas   >>>   Claudia Guillén

Río subterráneo
Los silencios del pasado


Claudia Guillén
citar artículo
citar
NUEVA ÉPOCA | NÚM 125| Julio 2014| ISSN EN TRÁMITE CON NÚM. DE FOLIO 493

Guillén, Claudia , "Río subterráneo
Los silencios del pasado" [En línea]. Revista de la Universidad de México. Nueva época. Julio 2014, No. 125 < http://www.revistadelauniversidad.unam.mx/articulo.php?publicacion=779&art=16270&sec=Columnistas > [Consulta: Fecha en la que se consultó el artículo].

PDF
aumentar letra disminuir letra
1 / 1

Untitled Document

 

Entre las narradoras mexicanas nacidas en la década de los sesenta existe un gran abanico temático y estilístico que muestra la inmensa variedad de puntos de vista literarios ante la época que les ha tocado reflejar. Me refiero, de esta generación, a Cristina Rivera Garza, Rosa Beltrán, Patricia Laurent, Ana Clavel, Ana García Bergua y, por supuesto, Norma Lazo, por mencionar a algunas. Pienso que todas ellas integran una muestra estética de la narrativa mexicana, pues han sabido plasmar tanto sus perspectivas como sus obsesiones temáticas. Al nacer en una década tan emblemática, estas escritoras se han convertido en una suerte de testigos privilegiados del modo en que las teorías políticas, las transformaciones geográficas y los avances tecnológicos influyen en el ser humano suscitando cambios de conductas sociales, más radicales que en cualquier época histórica.

A pesar de que estas autoras comparten un mismo contexto, su imaginario se diversifica al estar vinculado no sólo con las percepciones inmediatas propias, sino también con los diversos aspectos que conforman su biografía e intereses. Así, tratar de integrarlas en un único espacio temático resultaría no nada más complicado, sino imposible. Cada una de ellas ha echado mano de distintos utensilios literarios, estrategias personales, técnicas propias, aunque juntas hayan conseguido construir una literatura original, diferente de la que se había escrito antes, diversa y de alta calidad.

En la última entrega de Norma Lazo Lo imperdonable, editada bajo el sello Tusquets, la autora retoma la tradición de su poética literaria para sumergirse, hasta lo más profundo, en los mundos cotidianos de sus protagonistas y así enunciar sus puntos oscuros y mostrarlos a través de una narrativa pulcra y puntual.

En esta novela, Lazo traza la historia de Eddie, quien trabaja con Michael en Nueva York. Ellos estrechan lazos a partir de sus coincidencias pero, también, de sus silencios. De los silencios del pasado de la protagonista es donde Michael escudriña, un poco con la venia de su amiga, para encontrarse con otra persona que jamás hubiera imaginado, pues la Eddie del presente pareciera totalmente distinta a aquella que fue en la juventud. En esa juventud donde estuvo involucrada en eventos trágicos y duros que desencadenaron en la muerte de amigos de esa época. De aquella juventud que pareciera tan ajena pero que se presenta contundente como una gota que cae día con día.

Para llevar a cabo este relato Norma Lazo echa mano de dos planos temporales: el presente y el pasado. Estos parecieran, por esta misma estructura, que nunca podrían tocarse aunque el destino los une más allá de los esfuerzos de su protagonista para que no sea así. Esta estructura temporal es eficaz, puesto que el lector se adentra en ambas historias; además, la autora dota al relato de la tensión necesaria sin dejar de hacer guiños con otros planos artísticos como es el cine, la plástica, la música. También involucra a los diversos autores que han marcado su imaginario.

Lazo ha publicado El horror en el cine y la literatura, Noches en la ciudad perdida, Los creyentes, El dolor es un triángulo equilátero, entre otros títulos. Con la publicación de su última novela, Lo imperdonable, confirmamos que la voz narrativa de Norma Lazo es portadora de un universo muy particular, que invita a transitar por caminos no del todo gratos aunque sí atractivos, porque representan esa parte siniestra y oscura, en suma, una de las esencias de nuestra condición humana.

imagen

Sin embargo, el entramado de Lo imperdonable agrega a estas obsesiones temáticas otras. Me explico: en sus libros de ficción anteriores el tratamiento de los temas y sus personajes era directo, sin posibilidad de cambiar esa esencia con la que nacieron. En el caso de este relato la posibilidad de recrear “los errores de juventud” para entrelazarlos “con los aciertos de la vida adulta” logran entrecruzarse con toda naturalidad y así dar pie a que el destino de su protagonista cambie.

Líneas arriba mencionaba a un grupo de narradoras nacidas en la década de los sesenta y, más allá de que merecen ese espacio, creo que otro de los grandes aciertos de Lo imperdonable es que Norma Lazo reelabora la memoria de toda la estética de esta generación de manera dócil y sin imposturas. Se trata, pues, de un relato cargado por la memoria y cómo esa memoria se perfila como la fisonomía de los jóvenes que vivieron los excesos de los años ochenta del siglo pasado. Queda, así, un relato de gran factura que narra una historia completa e interesante que alude a premisas fundamentales en la cotidianidad de cualquier época: la amistad, la muerte, el amor y la memoria.

 

_____________________
Norma Lazo, Lo imperdonable, Tusquets, México, 2014, 207 pp.


   
    subir    

Claudia Guillén

Nació en 1963. Narradora, ensayista y promotora cultural. Estudió Lengua y Literatura Hispánicas en la UNAM. Egresada de la Escuela Escritores de la SOGEM, obtuvo la beca de Jóvenes Creadores del FONCA en la...


Leer más   »
Secciones de la Revista
Sitios de interés