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NUEVA ÉPOCA NÚM. 126 AGOSTO 2014 ISSN EN TRÁMITE CON NÚM. DE FOLIO 493 REVISTA MENSUAL
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No todos los verdes son perones


Mario del Valle
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NUEVA ÉPOCA | NÚM 126| Agosto 2014| ISSN EN TRÁMITE CON NÚM. DE FOLIO 493

del Valle, Mario , "No todos los verdes son perones" [En línea]. Revista de la Universidad de México. Nueva época. Agosto 2014, No. 126 < http://www.revistadelauniversidad.unam.mx/articulo.php?publicacion=780&art=16293&sec=Art%C3%ADculos > [Consulta: Fecha en la que se consultó el artículo].

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A Gilberto Aceves Navarro, maestro pintor y escultor.

Advierto que mis personajes, mis animales,
mis insectos, mis peces, parecen escapar de mis páginas.
¿No es eso extraordinario en verdad?

Hokusai

 

Si los colores han llegado y han tomado todos los privilegios de la vida,
ha sido por robar el verde de tus árboles.
Si el carbón del negro carbón de los colores se levanta,
es porque has soñado con noctámbulas danzas.
¡Yo no entiendo otra cosa!
Y ellas, que bailan en las tardes carmesíes,
que ríen con bocas rojas y dientes nacarados entre los rayos del poniente:
son delirios envidiados para el pobre que naufraga
entre grises adoquines de silencio y prenatales carroñas citadinas.
La astuta nadadora está inmersa en locos remolinos,
fuerte, sensual y opalescente
que vive en las corrientes del magenta su poderosa adolescencia 
porque sus manos atan el monótono oro de una tarde muerta.
Después, en un abrir y cerrar de ojos, el agua que escurre de los rostros
no es transparente, es el nacimiento de un azul de llanto
que el llanto celebra con una sombrilla de rayas
de otro azul pero más tenue, origen de un sol escurrido pero airoso.
Pero también en sus ocasos tus cuadros son pedazos del cuadrante lunar,
coda de una naranja que se abrió y dejó rodar sus gajos
centímetro a centímetro sobre la planicie inmensa del rigor.
Y para quien no lo sabe, debe saberlo ya:
tú eres el pintor de zonas rojas, verdes y amarillas.
No pintor de máscaras sino de Historias,
de humanas historias donde los cuerpos son colores,
y donde la verdad surge de un tubo de rojo de Tiépolo,
desde un rumor vegetal, entre damas enmascaradas
de fértiles soportes, junto a musculosos luchadores,
embistiendo como sólo lo saben hacer los unicornios y los toros.
Y eso que está abandonado, como los colores asustados
de un cuadro abstracto, entre ardientes verdinegros y rojos
de amor y de odio, es la ululación de tu cuadro: Te recuerdo malvada.
Y allí está el poder del azar que cae de golpe y posa para Las iluminadas,
con sus redes embozadas en un lirio oculto y tenaz atrás
de una maceta de gencianas,
donde el terracota se llama Roma y el azul-medianoche
es un ademán demostrativo, el bostezo del inmenso paisaje del cielo.
¿Entendéis vosotros? ¿O debo gritarles?
¿Es que todavía no han comprendido que el rojo
es la espada de una piedra perdida?
La boca de un gato furioso, e inalterable.
Eres un buscador de diamantes en los ojos,
y en el ardor de los ojos sangran violetas:
un largo río ha sido robado.
Tensas las telas para tus señoritas de piel de siena
que en vidrieras amarillas y cuartos aislados esperan su retrato
en Ámsterdam, mientras trazas en los vasos donde bebe
el dios de las formas ungido en calidad de bronce.
Y los litros de leche Lala, en tetrapack,
son motivos de risa para las verdulerías o para que los niños
jueguen en el parque del sol con la pelota que tira
con sus manos cobrizas una ardilla de nombre Pelé.
¿Debo ser más explícito?
Quien nunca ha comido un melón en una noche de fiesta,
la noche del Baile de la Roma,
nunca ha visto tus cuadros, los personajes que surgen de tus pinturas.
O que jamás han pisado lo que pisa una sombra agitada
que se oculta atrás de una risa larga y adulta.
¿Cuántas historias, ojos, manos, rostros, nocturnos,
inviernos y veranos, ciudades, Tokio, Nueva York y L. A.,
no están en tus estudios con Kiri Te-Kanawa
cantando apasionada a Gershwin?
¿Y qué sabemos hoy de Los comedores de papas?
He paseado por tus castillos donde tiras naipes al suelo
y levantas una simbología que nadie ha visto nunca:
¡para que la vean! Y ahí están, ellas, las mujeres, vestidas de cebras,
bocetos en cobre corriendo en las playas de Veracruz,
danzando en la noche de Puerto Vallarta o nadando en el Siena.
¡Ellas!, bravas en el amor y tiernas en la dulzura, amores milenarios.
Has moldeado el mundo y lo has retratado a imagen de tu deleite,
tu sonrisa, tus autorretratos, tus juegos que surgen a través
de tu sabiduría de Maestro pintor y escultor, y otras amenidades
con las que te unges, según toma conciencia el mundo...

 

imagen
Gilberto Aceves Navarro, Comedores de papa, 1991. Óleo/tela y tablero
© Colección Andrés Blastein


   
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Mario del Valle

Nació en Xalapa, Veracruz, el 28 de noviembre de 1945. Poesta y periodista cultural. Estudió pintura en la Academia de San Carlos y también estudió en la FFyL de la UNAM. Ha ejercido el periodismo cultural....


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