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NUEVA ÉPOCA NÚM. 145 MARZO 2016 ISSN EN TRÁMITE CON NÚM. DE FOLIO 493 REVISTA MENSUAL
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Noventa años de Jaime Sabines
Un poeta de filosofía perenne


Pilar Jiménez Trejo
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NUEVA ÉPOCA | NÚM 145| Marzo 2016| ISSN EN TRÁMITE CON NÚM. DE FOLIO 493

Jiménez Trejo, Pilar , "Noventa años de Jaime Sabines. Un poeta de filosofía perenne" [En línea]. Revista de la Universidad de México. Nueva época. Marzo 2016, No. 145 < http://www.revistadelauniversidad.unam.mx/articulo.php?publicacion=799&art=17085&sec=Art%EF%BF%BD%EF%BF%BDculos > [Consulta: Fecha en la que se consultó el artículo].

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El próximo 25 de marzo, Jaime Sabines habría cumplido nueve décadas de vida. Voz lírica de temple intimista y melancólico, la de Sabines es una de las escrituras más preferidas por los lectores de todas condiciones en el contexto de la literatura mexicana del siglo XX. Las siguientes páginas buscan recuperar, también, la forma vital que tenía Sabines de concebir la vida y la poesía.

 

Poetas, mentirosos, ustedes no se mueren nunca.
Con su pequeña muerte andan por todas partes
y la lucen, la lloran, le ponen flores,
se la enseñan a los pobres, a los humildes, a los que
tienen esperanza.

JS

 

“La casa no me protege de la muerte”, advirtió en un poema Jaime Sabines (“Doña Luz (XXI)”, Maltiempo), pero fue su obra la que lo hizo perenne. Para sus contemporáneos y las generaciones que le siguieron en el siglo XX fue un escritor definitivo, “un pacto nacional que suscriben poetas, estudiantes, intelectuales, prófugos de la abogacía, entusiastas del bolero, políticos, burócratas, periodistas”, así enumeró Carlos Monsiváis a sus lectores al referirse a ellos como la Orden de los Amorosos: “si la poesía convoca multitudes no todo está perdido”. Ahora el autor de Tarumba (1956) sigue siendo determinante para nuevos y jóvenes lectores que lo buscan como a un credo. Pese a que Sabines intentó mantenerse alejado de los círculos literarios, la vida pública, los trabajos intelectuales, su angustia por encontrar la belleza en los resquicios más adoloridos de la divinidad lo convirtió en el poeta más leído de México.

“Uno no vive para hacer poesía: vive porque tiene que vivir, y hay que vivir, eso es lo importante. Aclaro: yo no hago poesía para vivir, ni vivo para hacer poesía”, cuenta en una de las muchas conversaciones que fueron construyendo el libro Jaime Sabines. Apuntes biográficos (Tusquets, 2014).

Este 25 de marzo Sabines cumpliría 90 años, y es muy probable que si se presentara para leer parte de su Recuento de poemas, en un festival de poesía, en la FIL, en la Sala Nezahualcóyotl o en el Palacio de Bellas Artes, volvería a colmar esos recintos con sus lectores como lo hizo al cumplir 60 años, y luego 70; esto sucedería si el poeta no hubiese muerto la mañana del 19 de marzo de 1999, víctima del príncipe cáncer.

 

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Jaime Sabines
© Archivo UNAM

 

Como él lo vaticinó en su poema “El peatón”, “Jaime Sabines es un gran poeta […] O simplemente, pero realmente, un poeta”, y sus libros Horal (1950), Maltiempo (1972) o Algo sobre la muerte del mayor Sabines (1973) siguen reeditándose en México y en otros países de habla hispana; nuevas versiones antológicas aparecen en inglés, francés, alemán, italiano, ruso, chino e incluso árabe, idioma materno de su padre, el mayor Sabines.

En años recientes sus lectores han tomado como hojas sueltas fragmentos del libro Los amorosos: cartas a Chepita (2009) o sus testimonios en entrevistas para postearlos o tuitearlos como si fueran trozos de sus poemas; apenas una delgada línea permite reconocer entre unos y otros, porque Sabines hablaba como escribía. En el prólogo al libro de esas misivas, Carlos Monsiváis refuerza la teoría de que el poeta a sus 22 o 23 años conversaba haciendo poemas:

Las cartas de Jaime Sabines a su novia, Chepita, con la que se casará y tendrá hijos, admiten claramente su publicación porque, además de atestiguar una vitalidad amorosa en pleno desarrollo, contienen ejercicios de prosa poética con fragmentos muy afortunados que remiten a la gran literatura que ya escribía Sabines entonces. En un sentido muy preciso, en el del mismo impulso lírico, partes de esta correspondencia se vinculan directamente con el ánimo de los dos primeros notables libros de Sabines, Horal (1950) y La señal (1951).

 

PARA QUE NO SE DESVANEZCAN LOS POEMAS RESCATADOS

 

En la década de los noventa, cuando el poeta estaba enfermo y recibía en su casa las visitas de algunos de sus amigos y devotos, se atestigua que el autor de Yuria (1967) tenía un puñado de versos inéditos para sus lectores, como lo cuenta en Jaime Sabines. Apuntes biográficos:

“En este tiempo, repasando mis libretas de poemas me di cuenta de que no publiqué muchos a pesar de que valían la pena. Mis hijos me dijeron: ‘Léelos, papá, vas a ver que eliminaste muy buenos poemas’. Así que en los últimos años he sacado algunos en revistas. Pienso revisar carpeta por carpeta, tengo veintitantas libretas, con infinidad de poemas inéditos; entonces les ponía una cruz y ya sabía: ‘Este no y punto’, pero luego encontré muchos de ellos que merecían ser publicados. Quiero publicar un libro que se llame Poemas rescatados, porque los voy a rescatar del olvido. Algunos los taché simplemente porque no había expresado totalmente la emoción que tenía en ese momento, o porque quizá no me funcionaban para el libro que tenía en mente, y los dejé así, marginados. Después nunca volví sobre ellos.

”Creo que fue en 1997 cuando vino a visitarme Carlos Monsiváis; tenía pendiente regalarle un poema, porque él coleccionaba originales de poemas para ponerlos en una pared de su casa. Incluso antes, cuando fui diputado, me había hecho esa petición, y yo traje la cuartilla en mi saco durante varias semanas pero él no apareció. Uno de esos días vino a mi casa y pedí a una de mis hijas que me trajera unas libretas para que las viera. Monsiváis empezó a hojearlas.

”—¡Qué bruto eres, nunca corriges! —me dijo.

”—Esa es mi manera de escribir; no digo que eso le funcione a todo mundo. Tengo un amigo, Marco Antonio Montes de Oca, que corrige cien veces un poema; es su manera de hacerlo. No estoy dando fórmulas. Mi manera de ser es esa. Arranca el poema que quieras —le respondí.


   
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Pilar Jiménez Trejo

Nació en la Ciudad de México, en 1966. Periodista cultural y de temas internacionales. En 1994 publicó el libro de entrevistas a escritores Creación y poder. Nueve retratos de intelectuales (en...


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