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NUEVA ÉPOCA NÚM. 145 MARZO 2016 ISSN EN TRÁMITE CON NÚM. DE FOLIO 493 REVISTA MENSUAL
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Alberto Castro Leñero
Sistemas Transitables


Salvador Gallardo Cabrera
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NUEVA ÉPOCA | NÚM 145| Marzo 2016| ISSN EN TRÁMITE CON NÚM. DE FOLIO 493

Gallardo Cabrera, Salvador , "Alberto Castro Leñero. Sistemas Transitables" [En línea]. Revista de la Universidad de México. Nueva época. Marzo 2016, No. 145 < http://www.revistadelauniversidad.unam.mx/articulo.php?publicacion=799&art=17099&sec=Reportaje%20Gr%C3%A1fico > [Consulta: Fecha en la que se consultó el artículo].

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NOMENCLATURA

 

El proyecto de Alberto Castro Leñero, Sistemas Transitables, creado en su conjunto para el Museo Universitario de Ciencias y Artes, es una recopilación de pinturas, esculturas y video que sugiere una estructura viva en la que los espectadores actúan como un elemento activo que marca el flujo y conecta los espacios. ¿Cómo se hace un sistema “transitable”? La idea de sistema conlleva la de continuidad, ¿hay sistemas discontinuos, no lineales, aleatorios? Sí, una de las rupturas más pronunciadas del arte moderno estriba justamente en la exploración de los elementos discontinuos. Pero Alberto busca no sólo la discontinuidad y la ruptura, sino los tránsitos y la simbiosis. De ahí los puentes que ha construido en hierro.

 

MAQUETA

 

“Boceto plástico”, llamaban los antiguos a las maquetas. La que Alberto ha construido para Sistemas Transitables introduce una escala más en el juego escalar de los distintos núcleos de obras. Hay un sentido lúdico en este juego tan serio: esculturas de gran escala en contraste con una serie expandida y fragmentada de pinturas; un pabellón que crea una propuesta constructiva y, a la vez, funcionan como escultura habitable en la gran sala del MUCA. Un plano de escalas que relaciona las obras, los trayectos de las personas, y los espacios en el museo.

 

MUCA

 

La gran sala nervada del Museo del Chopo cayó ante el vendaval arquitectónico posmoderno. Afortunadamente, queda la gran sala encolumnada del MUCA, con sus dientes que tragan luz.

 

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Alberto Castro Leñero
© Archivo UNAM

 

MUERTE Y MEMORIA (Y RESISTENCIA)

 

La marcha de la muerte, un acrílico sobre tela de 2 metros por 3 metros 50, es el acto de resistencia de un artista que no busca refugiarse en la santa indignación ni señalar con el dedo flamígero de las buenas conciencias. La moda curatorial es encontrar resonancias sociales en cada gesto de los artistas, pero la resistencia desde el arte está en otra parte, no valdría nada si no expresase un mundo posible.

 

LA PINTURA DESPLAZADA I

 

Las redes fibradas de pinturas (Dominio, Nube, Red roja y Complex) se extienden por los altos muros del MUCA; en veces como una red de rutas, en otras como una red de neuronas, bifurcándose, cambiando y fluctuando sin cesar. Las pinturas no están fijas ni son partes de un todo mayor, tampoco son “cuadros”: transitan en un movimiento de desplazamiento continuo. La pintura, como tal, ha quedado desplazada en un tránsito que le da una potencia y una velocidad nuevas. La pintura ya no es ventana del mundo, es un acontecimiento en el mundo.

 

CONSTELACIÓN

 

Las esculturas de gran formato en las que trabaja Alberto sólo están aliadas provisoriamente al hierro, al bronce, a las mallas de alambre o a los mosaicos. No porque la forma vaya más allá de la materia ni porque el soporte sea siempre ya el mensaje. Lo que sucede es que estas esculturas de gran formato no están trabajadas en tono monumental, no aspiran a la estabilidad, no tienen nada que ver con esas esculturas grandilocuentes con que se busca maquillar el desorden urbano de nuestras ciudades. Las esculturas de la constelación Albertina crecen por implosión, en un movimiento de despojamiento continuo, como si ellas mismas empujasen su desmaterialización gradual para fundirse con las personas que pasan, con los lugares en que respiran y vibran.

 

EL PABELLÓN-INTERCAMBIADOR

 

Si se ensayase una Tectónica de los espacios del extrarradio, habría que dedicar varios capítulos a la historia de los pabellones. Pabellones de tela ligeros como las mariposas, pabellones de caza o militares de una única planta cuadrada, poligonal o redonda, culminada de forma puntiaguda en su centro, y sostenida por un poste central. En los jardines europeos del siglo XVIII, edificios de capricho con formas chinas. Y después, en el siglo XIX, los pabellones-vitrinas en las Exposiciones Universales y los pabellones, translúcidos y ligeros, adjuntos a los hospitales o a los sanatorios en los Alpes por donde divagaban los tuberculosos.  El pabellón de Sistemas Transitables parece emerger del suelo como un macizo móvil. Funciona como una escultura o una instalación habitable con tres alvéolos: en el frontal, hay una figura de pie, debajo de un tragaluz, circundada por una malla; en el segundo, una espina tubular suspende el techo del pabellón, crea afluentes a los costados y conecta dos pinturas que se desplazan entre los cambios de dirección de la luz dentada del MUCA, al atravesar la espina tubular del pabellón; en una de las pinturas, “Jaula azul”, reverbera la matriz asfixiante que encierra a la figura de pie del primer alvéolo. En el tercero, corre una videoinstalación donde cuerpos, historias, formas naturales y sonidos impulsan una unidad segmentaria de gran potencia. Así, el pabellón deviene un intercambiador que no retiene a sus transeúntes ni genera dependencia de una vecindad regular. Crea una atmósfera, interdigita las escalas de la exposición, entreteje los objetos a los espacios.

 

LA PINTURA DESPLAZADA II

 

En Complex una forma orgánica atraviesa seis módulos verticales, y al hacerlo, desplaza los planos verticales hacia una horizontalidad momentánea. En ese movimiento de desplazamiento la pintura intersecta con los rectángulos verticales de la videoinstalación: el enfermo yace horizontal en una cama, las olas del mar se repiten en el primer plano de un horizonte verticalizado, una mujer se fractaliza al danzar. Nube, una estructura de veintidós pinturas circulares, crea una red donde cada segmento informa y desplaza a los demás en una modulación metaestable: las relaciones ascensionales de incorporación de datos son atravesadas por flujos de nuevos elementos, memorias en estado suspendido, algoritmos electrónicos que desvanecen campos enteros de figuras y formas. Dominio forma una cadena irregular de espacios simbióticos que se alargan sin desmembrarse, alcanzan un vértice, suben o bajan en escuadra, fluyendo por combinación se reúnen con la potencia de separarse, se disipan en un punto de fuga y se solidifican ahí, allá, donde el visitante los anuda con su mirada. Red roja fue pintado en el MUCA, como parte del Proyecto Akaso, y a él regresa con nuevas ramificaciones; en sus tableros laterales se halla la fórmula para crear redes cruzadas de relaciones, cordones discontinuos, y velocidades que desplazan a la pintura misma.

 

ESCULTURAS DESNUDAS

 

Las esculturas de malla de alambre, transparentes, desnudas de yeso, hierro o bronce, laten como hologramas de un lenguaje nuevo. Las imagino al aire libre, recubiertas por helechos, hojas, pedazos de papel, cintas, bolsas de plástico, ramitas, elementos fugaces de adhesión y simbiosis. La lluvia las iría coloreando con matices de óxido, el viento crearía sonidos al recorrerlas, la luz del sol crearía un cuadrante estacional de sombras al atravesarlas. Atravesables, ya no esculturas.


   
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Salvador Gallardo Cabrera

Nació en Aguascalientes, Ags., en 1963. Estudió filosofía en la Universidad Nacional Autónoma de México. En 1983 obtuvo el Premio Nacional de Poesía Joven. Ha publicado, entre otros, Sublunar (poesía, JGH...


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