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NUEVA ÉPOCA NÚM. 158 ABRIL 2017 ISSN EN TRÁMITE CON NÚM. DE FOLIO 493 REVISTA MENSUAL
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El miedo es el mensaje


Javier H. Contreras O.
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NUEVA ÉPOCA | NÚM 158| Abril 2017| ISSN EN TRÁMITE CON NÚM. DE FOLIO 493

Contreras O., Javier H. , "El miedo es el mensaje" [En línea]. Revista de la Universidad de México. Nueva época. Abril 2017, No. 158 < http://www.revistadelauniversidad.unam.mx/articulo.php?publicacion=829&art=17802&sec=Art%C3%ADculos > [Consulta: Fecha en la que se consultó el artículo].

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Los medios de comunicación han sido utilizados por el crimen organizado para secuestrar el lenguaje, y han sido convertidos en voceros integrados a su lógica delincuencial; por ello, los propios medios deben contribuir a la desintoxicación y el cambio cultural contra la violencia. Así lo plantea el periodista chihuahuense Javier Contreras en su libro El miedo es el mensaje.

 

El 17 de febrero de 1950, el papa Pío XII pronunció en un discurso que no es exagerado afirmar que el futuro de la sociedad moderna y la estabilidad de su vida interior dependen en gran parte de mantener un equilibrio entre la fuerza de las técnicas de comunicación y la capacidad de reacción del individuo.

Por lo tanto, así como los medios de comunicación han sido utilizados por el crimen organizado para secuestrar el lenguaje, usarlos de voceros y cooptar y controlar desde su lógica criminal, también desempeñan un papel de desintoxicación y culturización.

 

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Existen tres modelos1 que plantean la posibilidad de que los medios desempeñen una lucha contra la delincuencia organizada. El primero es el modelo teórico del aprendizaje social de Alberto Bandura; el segundo es la teoría de los efectos de impresión de Berkowitz, y el tercero es la teoría de los script o del guión de Huesman.

Según Bandura,2 como psicólogo del comportamiento humano, analizó la dinámica del comportamiento en relación con el ambiente que los rodea, y desde el punto de vista de la comunicación, su teoría cognitiva social es de relevancia, tanto para analizar los efectos de los medios como instrumentos observados y productores de imágenes “ambientales”, como para conocer los mecanismos de modelado social a partir de los medios.

El modelo de Bandura se basa en la teoría del aprendizaje social, según el cual los individuos aprenden, gracias a los modelos que les proporcionan los medios de comunicación, donde muestran qué tipo de comportamiento será castigado y cuál recompensado. Bandura estudia el aprendizaje a través de la observación y del autocontrol, y da una importancia muy relevante al papel que juegan los medios (el aprendizaje mediatizado), y que el comportamiento agresivo se adquiere ya sea por experiencia directa o por observación, es decir, por aprendizaje social.

Dijo que los medios de comunicación no sólo son susceptibles de ser observados, sino que actúan sobre los procesos psicológicos de la persona en la medida que crean imágenes, representaciones, modelaciones de la realidad, por lo que, consecuentemente, producen o modifican las conductas y el mecanismo cognitivo que precede a las conductas. A través de los medios, esto es, mediante el cambio del medio ambiente social, se pueden variar los comportamientos.

Además, los medios, especialmente los audiovisuales, cada vez más determinantes en la percepción del exterior, reproducen en sus prácticas narrativas los elementos básicos que desencadenan la actividad de la observación. Al tiempo, son capaces de fijar ciertas marcas o referencias que instruyen los mecanismos de autocontrol del individuo en sus comportamientos.

Según el portal Infoamérica, especializado en comunicación, Bandura analizó el aprendizaje de las conductas a través de los medios y observa, por ejemplo, cómo aquellas que tienen un carácter agresivo aumentan la propensión a la agresividad e, incluso, conducen a que personalidades violentas de la ficción audiovisual puedan aparecer como modelos de referencia, pero también estableció que los medios de comunicación no sólo producen efectos de riesgo, sino que, por el contrario, contribuyen a la difusión de ejemplos y modelos promotores de la modernización y el progreso.

El segundo modelo representado por la teoría de los efectos de impresión de Berkowitz, según la cual las personas al observar la representación del crimen activan o inician pensamientos y valoraciones similares que conducen a una mayor predisposición para la violencia en las situaciones interpersonales. Sus estudios incluyeron la experiencia mediática y su influencia en las expresiones de violencia, a través de sus trabajos centrados en los comportamientos de los adolescentes y en los usos del cine y la televisión. Según Berkowitz:

La agresividad no es más que una reacción aprendida del entorno, por lo que se le considera conductista con la hipótesis de frustración-agresión sostenida hoy por Berkowitz y la teoría del aprendizaje social, cuyo máximo representante es Bandura. La idea núcleo es que el origen de la agresión es una frustración previa que tiene como consecuencia la agresión, aunque existen otros factores de tipo psicológico a tener en cuenta, como el grado de instigación, los mecanismos de inhibición que el sujeto puede tener —como consecuencia de anteriores castigos ante actos agresivos—, la catarsis (tras mostrar la conducta agresiva baja el grado de agresividad), la agresión como conducta reforzada, el aprendizaje social, el reforzamiento positivo —que aumenta considerablemente las respuestas agresivas—, la interpretación (interpreto de manera negativa todo lo que el otro me dice), así como las características individuales.

Para Berkowitz, los factores de riesgo de la agresividad son las personalidades agresivas y emocionalmente reactivas con poca tolerancia; las condiciones sociales estresantes (barrios pobres, marginados, desarraigo, opresión, minorías étnicas, etcétera); controles sociales debilitados: ante la falta de relación con los vecinos o de la sociedad que no te conocen comporta una mayor expresión de la agresividad (es muy difícil controlar a todo el mundo, mucha gente y poca policía, etcétera).

Y el tercer modelo, constituido por la teoría de los script (o de guión) de Huesman, según la cual todo comportamiento social está regulado por la situación que indica cómo implicarse en distintas situaciones según el modelo proporcionado por los medios de comunicación. La teoría del guión (script theory) afirma que la agresión es producto de múltiples causas, y hace énfasis en el medio (por ejemplo, la influencia de los medios de comunicación); al referirse a la violencia como forma de agresión considera que un medio violento aumenta las posibilidades de crear un ser violento.

Existe también la idea muy generalizada de que la exposición a la delincuencia o gran difusión a eventos violentos conduce a una insensibilización general, lo que tendría el efecto de disminuir la inhibición contra la violencia, aumentando la tolerancia hacia la misma. En contraparte, algunos medios de comunicación han argumentado que mantener alerta o informada a la ciudadanía sobre eventos violentos sirve para evitar la pérdida de la capacidad de asombro, pues de llegar a perderse esta, ya nada tendría de efectivo en la lucha contra la violencia, pues quedaría incorporada en su entorno como algo natural.

 

 

1  Martha González Blázquez, Delincuencia y los medios de comunicación, Asociación Nacional de Investigación Criminológica y Formación Forense de España, (2013). [Regreso]

2  Albert Bandura, Aprendizaje social y desarrollo de la personalidad, Alianza, Madrid, (1977). [Regreso]


   
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Javier H. Contreras O.

Periodista. Ganador en la recién creada categoría de Periodismo por Trayectoria del Premio Chihuahua, propuesto por el Cuerpo Académico de Comunicación Global, Cultura Mediática y Tecnología en la Sociedad...


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