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NUEVA ÉPOCA NÚM. 158 ABRIL 2017 ISSN EN TRÁMITE CON NÚM. DE FOLIO 493 REVISTA MENSUAL
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Rocío Cerón
La inventiva de la distancia


Enrique Retana
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NUEVA ÉPOCA | NÚM 158| Abril 2017| ISSN EN TRÁMITE CON NÚM. DE FOLIO 493

Retana, Enrique , "Rocío Cerón. La inventiva de la distancia" [En línea]. Revista de la Universidad de México. Nueva época. Abril 2017, No. 158 < http://www.revistadelauniversidad.unam.mx/articulo.php?publicacion=829&art=17811&sec=Rese%C3%B1as > [Consulta: Fecha en la que se consultó el artículo].

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 Rocío Cerón (Ciudad de México, 1972) entrega en Borealis (2013), reeditado por el Fondo de Cultura Económica en el 2016, una obra dividida en ocho partes, o bien expuesta desde ocho posibles perspectivas, que funcionan como plataforma de experimentación de imágenes y sonidos, fluctuantes entre el terror y una poética de la naturaleza.

 

UN PUNTO NEGRO

Borealis tiene como subtítulo de su primera parte “Airship II, 2012. 3:24”, inspirado en el cortometraje Airship II del cineasta norteamericano Kenneth Anger —un verdadero y aventurado explorador del cosmos, según el apologista lituano del cine experimental, Jonas Mekas—, producido en 2012 para un proyecto que giraba en torno a la temática del miedo. Airship II, nave aerostática que se encuentra en tensión con los acontecimientos terrestres sobrevuela una ciudad con un futuro poco esperanzador. Un punto negro manifiesta el anonimato de los habitantes de una ciudad en un instante de terror producido con una bomba termonuclear B-61. El anonimato engulle toda materia terrestre, la envuelve en una imagen impersonal, oscureciéndola: “Raya negra sobre opacidad. Arboladura del poder sin flores ni aura. Cadáveres”.

Punto negro que resulta de la distancia entre la nave aerostática y la ciudad —Ciudad Bombardeo (1944-2019)—, entre el cielo y la tierra. Distancia que se desdobla y que permite apreciar también el gesto poético de la naturaleza: “Mientras oscurecía la tierra en el cielo se trazaban fugaces destellos de belleza.

 

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En la obra de la poeta —que además ha escrito Basalto (2002), Diorama (2012) y Nudo Vortex (2015)— parece existir una necesidad por manifestar la potencia creadora de la distancia tanto física como temporal. Aquella que permite imaginar las figuras improvisadas y azarosas de los paisajes nórdicos: los volcanes, los fiordos, los glaciares; que permite escuchar la música del viento gélido, “el canto de ave entre pliegues”, el ruido de la fisura, de la herida. Pero también de una distancia emocional: “Tan inventivo, tanto, ese punto de distancia que nos separa. Acaso un abismo entre los seres, la discontinuidad, según Bataille.

 

EL DESHIELO DEL LENGUAJE

Cerón recupera la sonoridad poética del cosmos y del lenguaje, la escucha y la replica desde su escritura. Pero también por medio de su voz amplificándola con ayuda de la tecnología, de la música y del video —su obra tiene un carácter performático, arte simbiótico en busca de una experiencia sensorial—. Con ella ha colaborado la percusionista e improvisadora española Chefa Alonso, quien ha puesto en operación la música de címbalos. Entre ambas dan vida al cuerpo-máquina, al ruido glaciar presente en Borealis.

La amplificación ofrece una resonancia de la escritura del mundo del terror (miedo, herida, fisura, fatalidad, ruinas) y de una indiferencia de lo natural (lava, fuego, nieve, niebla, géiser, fugacidad del instante), audible con un lenguaje rítmico:

Sopla sobre mi oído tu nombre de invierno:
cúmulo, devoraciones, lengua glaciar, emblema de hielo que ahoga.

Irrumpe el lenguaje derribando el presidio que lo contiene, distanciándose del misterio envuelto entre dientes:

Lengua resplandor o veneno de fulgores recorren la mandíbula.

Hay nacimiento o parto del sentido lingüístico frente a lo inefable. Existe, además, una preocupación ética, incluso ontológica, que pretende transvalorar la experiencia en el mundo:

Escribir con/en nieve, sustentar el mundo,
o mejor, re-decirlo.

Lo mismo una imagen erótica (que no la única) en medio de la catástrofe:

¿Escuchas el canto cercano, cada vez más dentro?
Ardamos. Hasta desaparecer.

El ritmo del lenguaje acaba con la palabra nevada, le da fuerza y movimiento, expresa deseo, experimenta a su paso, a su tiempo. Al tiempo del lector. A la experiencia singular que cede la escritura. A la experiencia singular que somos cada uno, en un mundo compartido, más o menos distantes de los otros.

Borealis no se agota en lo mencionado, las referencias en el texto son tan variadas como inesperadas: un anillo egipcio, el bálsamo de Fierabrás, una canción de Chris Isaak, Islandia, un narcótico. Se funden con el estilo de Cerón y adquieren un sentido único.

 

_______________________
Rocío Cerón, Borealis, Fondo de Cultura Económica, México, 2016, 96 pp.


   
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Enrique Retana

Estudiante de la licenciatura de Filosofía de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.


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